Home OPINIÓN Atentado contra los pequeños agricultores

Atentado contra los pequeños agricultores

5 min read
0
0
28

Según Ley 29811 en 2021 vence la moratoria de 10 años al ingreso y producción de organismos vivos modificados (OVM), comúnmente conocidos como “transgénicos”, en el Perú. Hace unos días, la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos del Congreso de la República aprobó, sin mayor debate ni análisis de evidencia técnica ni científica, una extensión de dicha moratoria, lo cual, de aprobarse en el Pleno, generaría graves perjuicios y limitaciones para el desarrollo económico y social del país.

Al respecto, se debió convocar a la comunidad científica y académica, y generar un debate amplio y responsable. Un país de espaldas a la ciencia y a la tecnología pierde enormes oportunidades. Explicaré algunas de ellas.

La ampliación de la moratoria generaría graves perjuicios para el país, en particular para los pequeños agricultores al no poder acceder a semillas mejoradas con altos rendimientos en campo, con mejor adaptación climática de sus cultivos o a tierras menos fértiles o incluso con mayor resistencia a plagas. Así, por ejemplo, los campesinos que siembran maíz, algodón y papa podrían acceder a mayores rendimientos y menores costos, lo que mejoraría sus ingresos.

Además, la biotecnología genera beneficios para la seguridad alimentaria, ya que permite ampliar la oferta de alimentos en el mercado. En países como el Perú, con problemas serios de pobreza, negar la posibilidad de producir más alimentos en menores espacios de tierra, lo que conllevaría a menores precios, es inaceptable.

Asimismo, la moratoria impediría desarrollar soluciones biotecnológicas para la roya del café, el gusano rosado del algodón, la rancha (tizón tardío) de la papa o el virus de anillo de la papaya, que generan enormes pérdidas a nuestros agricultores.

Ya el sector textil ha sido afectado seriamente por la moratoria y no hemos aprendido nada. Perdimos competitividad en la producción de algodón cuando este era uno de los mejores del mundo. La biotecnología desarrolló semillas con mejor calidad, mayor rendimiento y menores costos. Al no poder acceder nuestro país a ellas, dejamos de lado una gran oportunidad y hoy la oferta productiva de algodón se ha reducido considerablemente, lo que afecta a miles de familias rurales. La India, con esta semilla mejorada, se convirtió en el segundo productor de algodón en el mundo, y hoy importamos hilados de dicho país para nuestros textiles y confecciones.

Finalmente, existe un doble discurso. Si bien no podemos importar o producir semillas transgénicas, en el Perú, consumimos muchos productos fabricados con insumos transgénicos como el maíz y la soya, por ejemplo. También accedemos a la biotecnología en el sector salud como en el caso de vacunas, medicinas y tratamientos.

Nuestro país no debe estar de espaldas a la ciencia. Biodiversidad, biotecnología, agricultura familiar y orgánica pueden coexistir. No podemos permitir que se siga privando de herramientas a los agricultores para hacer el sector rural más competitivo y mejorar la calidad de vida de sus familias.

Cargar más artículos similares
Load More By Manuel Villalva
Load More In OPINIÓN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira tambien

El Estado debe tomar medidas tributarias adicionales en el contexto del COVID-19

Nunca es fácil prepararse para una crisis. Los líderes empresariales diseñan planes de con…