El Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) exhortó al Gobierno a impulsar proyectos estratégicos como el Gasoducto Sur Peruano y ampliar las redes de transporte de gas natural en el país, además de construir ductos de respaldo que fortalezcan la continuidad y confiabilidad del sistema energético nacional.
En ese contexto, el decano nacional del CIP, ing. Jaime Ruiz Bejar, señaló que la seguridad energética debe ser abordada como una prioridad para el desarrollo del país. “El Perú necesita fortalecer su planificación energética y promover infraestructura que garantice un suministro seguro y sostenible para la población y las actividades productivas”, manifestó.
A través de un pronunciamiento de la Comisión Nacional de Energía del Colegio de Ingenieros del Perú, advirtió que la seguridad energética constituye un asunto estratégico de Estado y que el país no puede seguir postergando decisiones estructurales relacionadas con el desarrollo de infraestructura gasífera, la reposición de reservas y el fortalecimiento de la supervisión técnica del sistema energético nacional.
El CIP señaló que también es necesario evaluar el desarrollo de terminales de regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) en puertos del sur, centro y norte del país, incluyendo la implementación de sistemas de Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación, una alternativa flexible y de rápida puesta en operación que permitiría reforzar la resiliencia del sistema energético.
Asimismo, destacó la importancia de promover activamente la exploración hidrocarburífera para garantizar la reposición sostenible de reservas de gas natural. El Perú cuenta con potencial en yacimientos ubicados en el norte del país, en la selva y en áreas costa afuera, cuyo desarrollo permitiría asegurar el abastecimiento energético en el mediano y largo plazo.
El Colegio de Ingenieros también propuso impulsar proyectos de licuefacción de gas natural de forma distribuida a nivel nacional, así como iniciativas de valorización de residuos orgánicos para la producción de biometano, el cual podría ser inyectado a las redes de distribución de gas natural o procesado para la generación de BioGNC y BioGNL, especialmente para el transporte pesado que actualmente depende del diésel.
Finalmente, el gremio enfatizó la necesidad de una supervisión rigurosa y permanente de la infraestructura gasífera existente por parte de las entidades reguladoras y fiscalizadoras, garantizando estándares de seguridad, mantenimiento adecuado y transparencia en la información operativa.

