● La elección de colores y accesorios decorativos puede mejorar la iluminación, generar sensación de amplitud y aportar armonía a cada espacio del hogar.
¿Sabías que los colores pueden influir en el estado de ánimo, la energía e incluso en el descanso? Elegir el tono adecuado para cada espacio del hogar no solo mejora la estética, también ayuda a crear ambientes más cómodos, funcionales y visualmente armónicos.
Por ello, en el marco del Día Mundial del Diseño de Interiores, Fernando Laura Orihuela, arquitecto interiorista y docente de Diseño de Interiores en IDAT, explica que es común que las personas perciban diferencias entre el color que ven en la tienda y el resultado final una vez aplicado en casa.
“El color cambia según la iluminación natural y artificial de cada ambiente. Además, una pequeña muestra del color elegido puede verse muy distinta al aplicarla en toda una pared. Por eso es importante probar el color directamente en el espacio antes de pintar”, indicó el especialista.
Además, Fernando Laura resalta que existe una regla básica para lograr espacios visualmente equilibrados y que concentren mucha armonía sin sobrecargarlos: la fórmula 60-30-10.
“La fórmula consiste en distribuir los colores de una habitación en tres proporciones. El 60% corresponde al color dominante, generalmente presente en paredes o elementos principales; el 30% se aplica en muebles, cortinas o textiles; y el 10% restante se reserva para acentos decorativos como cojines, lámparas o cuadros.”
En ese sentido, el experto comparte algunas recomendaciones prácticas para elegir los colores correctos según cada ambiente del hogar:
- Salas: equilibrio entre tonos neutros y acentos de color. Para este espacio común, el especialista recomienda trabajar con bases neutras como blanco hueso, beige o tonos tierra y añadir acentos de color mediante cojines, cuadros o lámparas decorativas. Esto ayuda a crear espacios armónicos sin saturarlos visualmente.
- Dormitorios: tonos suaves para generar calma. Para espacios de descanso, lo recomendable es optar por colores suaves y poco saturados, como verdes salvia, azules grisáceos, lavandas o grises cálidos. Estos tonos ayudan a crear ambientes visualmente tranquilos y acogedores.
- Espacios de estudio o trabajo: colores que favorecen la concentración. Para ambientes destinados al home office o estudio, se recomiendan tonos medios como verde olivo, azul petróleo o teal, ya que aportan equilibrio visual y ayudan a mantener la concentración.
- Cocinas y comedores: colores cálidos para espacios más acogedores. Los tonos cálidos como terracota, mostaza, ocre o detalles en naranja ayudan a crear espacios más dinámicos y acogedores en áreas sociales como cocinas y comedores.
Finalmente, el docente de IDAT recuerda que el color no solo se aplica en paredes. Elementos como cortinas, alfombras, cojines, cuadros e iluminación también ayudan a transformar la percepción de un espacio, especialmente en departamentos alquilados donde no se pueden realizar grandes cambios.
“El color debe responder a la función del ambiente y a cómo queremos vivir ese espacio. Un buen diseño de interiores no solo se ve bien, también mejora la experiencia cotidiana dentro del hogar”, concluye.