El Gobierno busca ampliar el margen de gasto público en S/ 18.000 millones para enfrentar los riesgos económicos y climáticos. La meta es que el Perú crezca más en 2027, aunque el retorno al déficit fiscal del 1% se postergaría hasta 2031.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anunció una modificación de la trayectoria de las reglas fiscales con el objetivo de impulsar la actividad económica del país durante 2027. La propuesta contempla elevar el límite del déficit fiscal del 1,4% al 2,4% del producto bruto interno (PBI), lo que permitiría disponer de aproximadamente S/ 18.000 millones adicionales para financiar medidas de apoyo a los hogares, infraestructura y sectores afectados por los riesgos económicos.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, quien sostuvo que el Perú cuenta con una posición fiscal relativamente favorable para aplicar una política contracíclica, es decir, aumentar temporalmente el gasto público para amortiguar los efectos de un escenario económico adverso.
Según lo expuesto por el titular del MEF, la estrategia busca evitar que los factores externos y climáticos reduzcan el ritmo de crecimiento económico y, al mismo tiempo, sostener la demanda interna.
¿Por qué se modificarían las reglas fiscales?
El Gobierno identifica tres factores que podrían afectar el desempeño de la economía peruana: la intensificación del fenómeno de El Niño y sus posibles consecuencias sobre la infraestructura y las actividades productivas; el incremento de los precios internacionales de los combustibles, asociado a las tensiones geopolíticas; y las elevadas tasas de interés internacionales, que encarecen el financiamiento.
Ante este escenario, el Ejecutivo considera necesario contar con mayor flexibilidad presupuestaria para atender emergencias, sostener servicios públicos y promover inversiones que contribuyan a mantener la actividad económica.
El MEF también destaca que la deuda pública peruana representa alrededor del 30% del PBI, un nivel inferior al promedio regional citado por el Gobierno. Esta situación, según su argumento, ofrece un margen de maniobra mayor que el de otras economías de América Latina.
Nueva trayectoria del déficit fiscal
La propuesta modifica el calendario de consolidación fiscal vigente, que contemplaba reducir el déficit al 1% del PBI en 2028. Con el nuevo planteamiento, ese objetivo se alcanzaría en 2031.
La senda anunciada por el MEF establece los siguientes límites:
- 2027: déficit fiscal de hasta 2,4% del PBI.
- 2028: 2,2% del PBI.
- 2029: 1,8% del PBI.
- 2030: 1,4% del PBI.
- 2031: 1% del PBI.
La flexibilización permitiría al Estado incrementar temporalmente su capacidad de gasto, aunque también supondría postergar el ajuste de las cuentas públicas. La propuesta deberá seguir el procedimiento legal correspondiente para modificar el marco fiscal.
¿En qué se utilizarían los recursos adicionales?
El mayor espacio fiscal anunciado estaría orientado a cuatro líneas de intervención:
1. Infraestructura y conclusión de obras. Se priorizaría la culminación de proyectos públicos con avances significativos, además de inversiones en infraestructura educativa y otras obras necesarias para mejorar los servicios públicos.
2. Apoyo a las familias vulnerables. Se contempla la entrega de transferencias económicas a hogares afectados por inundaciones y a poblaciones vulnerables de distintas regiones del país.
3. Mantenimiento de servicios públicos. Se buscaría asegurar la continuidad de colegios, establecimientos de salud, comisarías y redes viales, especialmente frente a los posibles efectos de los eventos climáticos.
4. Apoyo a las empresas. El paquete incluiría medidas para facilitar la liquidez empresarial, como mecanismos de alivio tributario y acceso al financiamiento, con el propósito de reducir las dificultades de las unidades productivas.
La ejecución efectiva de estas medidas dependerá de las disposiciones presupuestarias y normativas que se adopten, así como de la capacidad de las entidades públicas para utilizar los recursos de manera oportuna y eficiente.
¿Crecerá más el Perú en 2027?
El objetivo declarado del MEF es que la economía peruana registre en 2027 un crecimiento superior al de 2026. Sin embargo, la flexibilización fiscal no garantiza por sí sola ese resultado: el impacto dependerá de la velocidad de ejecución del gasto, la selección de proyectos, la evolución de las exportaciones y la respuesta de la inversión privada.
El Marco Macroeconómico Multianual 2027-2030 había proyectado un crecimiento del PBI de 3,4% tanto para 2026 como para 2027. El ministro ha señalado que esa proyección se mantiene como referencia oficial, mientras el Gobierno busca adoptar medidas que permitan superar el desempeño inicialmente previsto.
El desafío: impulsar la economía sin comprometer la estabilidad fiscal
La decisión abre el debate sobre cómo equilibrar la reactivación económica de corto plazo con la sostenibilidad de las finanzas públicas. Una mayor capacidad de gasto puede contribuir a sostener el empleo, dinamizar la demanda y acelerar obras necesarias; sin embargo, también exige controles que eviten el uso ineficiente de los recursos y un crecimiento persistente del endeudamiento.
El Consejo Fiscal ha advertido anteriormente sobre los riesgos asociados a una flexibilización de las metas y a la dificultad de cumplir proyecciones exigentes de crecimiento. Entre sus principales preocupaciones figuran la necesidad de fortalecer los ingresos permanentes del Estado, mejorar la calidad del gasto y preservar la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.
En ese contexto, la efectividad del nuevo esquema dependerá no solo de la disponibilidad de recursos, sino también de la transparencia en su asignación, la ejecución oportuna de las inversiones y el cumplimiento de la trayectoria de reducción del déficit.