Caja Piura obtuvo un upgrade en la calificación social de 3.5 a 4 estrellas y en la calificación ESG del nivel 4 al nivel 3 otorgada por la clasificadora internacional MicroRate,
Que posiciona a la institución financiera en un “excelente nivel de desempeño social” y un “Aceptable alineamiento a los criterios ESG” bajo una perspectiva estable para ambas, resultado que responde directamente a un despliegue masivo en el interior del país, donde la entidad logró que su porcentaje de clientes en zonas rurales pasará del 33.1% en 2024 al 49.5% al cierre de 2025 y alcanzó bancarizar a 133,572 clientes nuevos informó Javier Bereche, Presidente del directorio de Caja Piura .
Este avance en inclusión y bancarización se consiguió mediante la introducción de un portafolio de créditos con un marcado enfoque social y verde, diseñado para resolver las necesidades reales de los sectores vulnerables, explicó Bereche, quien dijó que la entidad impulsó de manera directa la colocación de productos específicos como Crece Mujer, enfocado en otorgar condiciones financieras favorables a microemprendedoras; Aqua Crédito, destinado al financiamiento de agua y saneamiento básico; Biocrédito, orientado a la agricultura sostenible; y Crediciclo, para proyectos de reciclaje. Para los pequeños productores agrarios, el beneficio clave se consolidó con la incorporación de seguros agrícolas que cuentan con un subsidio del 70% por parte del Estado, protegiendo su capital de trabajo ante la incertidumbre climática.
El soporte operativo para sostener este crecimiento rural y asegurar el beneficio de precios competitivos se estructuró a través de una red física de 302 oficinas a nivel nacional, complementada con canales virtuales adaptados con herramientas de accesibilidad web para personas con limitaciones visuales. Bajo este ecosistema, los usuarios acceden a microcréditos menores con tasas de interés que se ubican sistemáticamente por debajo del promedio del mercado, según el benchmark de MicroRate Perú.
Asimismo, para garantizar que esta expansión cumpla con el impacto social proyectado, la caja viene implementando y mejorando un sistema de medición de pobreza monetaria que segmenta a los usuarios en pobres y no pobres, incorporando además su nivel de vulnerabilidad en dicha medición.
En materia de seguridad institucional y de cara al cliente de a pie, Caja Piura obtuvo la certificación en estándares de Protección al Cliente en Nivel Oro, la máxima categoría global que asegura total transparencia en las condiciones financieras antes del desembolso, trato justo y mecanismos estrictos para el resguardo de información personal. Este esfuerzo normativo se complementó con una estrategia de capacitación que ejecutó 275 talleres de educación financiera, impactando a 11,951 personas a través de programas como “Aprendiendo al Toque”, enfocado en salud crediticia y cultura del ahorro.
La calificadora validó como factores clave para este ascenso la mayor estabilidad financiera, el inicio del proyecto de automatización del Sistema de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), la medición y reducción de la huella de carbono institucional, y la formalización de la hoja de ruta de sostenibilidad integrada en su Plan Estratégico 2026-2029.
“El impacto de estas calificaciones optimiza la posición de la institución para captar fondeo en el exterior evidenciando solidez financiera, gobernanza transparente, mitigación de riesgos políticos y un alto compromiso ético-sostenible alineado a las prioridades globales de inversión, facilitando el acceso a fondos provenientes de organismos multilaterales e inversionistas de impacto. Esto abre las puertas a financiamientos estructurados mediante deuda senior, préstamos y una eventual emisión de bonos sostenibles” concluyó el presidente del directorio de Caja Piura.