Cuando aparece un nuevo medicamento o tratamiento que puede cambiar la vida de miles de pacientes, surge una pregunta clave: ¿cómo saber si realmente funciona, si es seguro y si el sistema de salud puede incorporarlo a tiempo? Para responder a ese desafío, la Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) se ha vuelto un paso esencial en el Perú. Con ese objetivo, la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos del Perú (ALAFARPE) y la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico organizaron el foro “Intercambio de conocimientos y experiencias en Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias”, un espacio que reunió a autoridades, académicos, asociaciones de pacientes y especialistas para compartir experiencias locales e internacionales sobre cómo hacer que las innovaciones en salud lleguen de manera oportuna a los pacientes.
El evento contó con la participación del ministro de Salud, Dr. Luis Quiroz, quien destacó la labor de los comités científicos a cargo de las evaluaciones y señaló la necesidad de hacer más eficientes los plazos y procedimientos para la incorporación de medicamentos y tratamientos innovadores en beneficio de los pacientes.
Durante el foro, especialistas del sector público, la academia, la práctica clínica y la sociedad civil analizaron el avance de la evaluación de tecnologías sanitarias en el país, desde su gobernanza institucional, la adopción de nuevas metodologías, la carga de expedientes y los desafíos operativos para acelerar la incorporación de innovaciones. Los especialistas también resaltaron la necesidad de agilizar los tiempos de evaluación de expedientes y asignación de mayores recursos y personal a RENETSA, la instancia encargada de hacer las evaluaciones de tecnologías sanitarias.
Se destacó la importancia de que, en los últimos años, gracias a la Ley de Cáncer y a la Ley de Enfermedades Raras y Huérfanas, el país cuenta con un enfoque multicriterio que no se limita únicamente a la evaluación de costo-efectividad, sino que considera variables como gravedad de la enfermedad, impacto clínico, equidad y valor social.
Asimismo, se indicó la necesidad de contar con un flujo claro para las enfermedades de alto costo que aún no cuentan con un procedimiento definido, similar al que ya existe para cáncer y enfermedades raras y huérfanas. Y se remarcó la importancia de fortalecer la participación de médicos especialistas y sociedad civil en todas las etapas del proceso de la evaluación de tecnologías sanitarias.
“La evaluación de tecnologías sanitarias es una herramienta clave para asegurar el acceso a tratamientos y medicamentos más innovadores. La convicción que tenemos es que un paciente pueda tratarse oportunamente en cualquier parte del país”, afirmó Ángela Flores, directora ejecutiva de ALAFARPE.
En esa línea, se destacó que los mecanismos diferenciados de adquisición (MDA) representan una solución concreta para ampliar el acceso a la innovación, al permitir esquemas modernos de gestión del riesgo y sostenibilidad financiera. Experiencias internacionales han demostrado que estos modelos pueden incrementar significativamente la cobertura y el acceso a terapias innovadoras. En el Perú, si bien los MDA están contemplados en la normativa vigente, aún no se ha logrado su implementación.
El encuentro generó varias coincidencias entre los panelistas, una de las principales fue la necesidad de avanzar hacia una gobernanza sanitaria moderna que integre de mejor manera la evidencia científica, la promoción de mecanismos ágiles de adquisición y el fortalecimiento de la enseñanza académica sobre la materia.
Se concluyó el evento enfatizando que el reto del país no solo pasa por incorporar más tecnologías, sino en incorporarlas mejor. Para ello, se resaltó la necesidad de fortalecer la articulación entre Estado, academia e industria para que la innovación tenga impacto real en la población.



