El encuentro reunió a estudiantes en torno al autoconocimiento, el liderazgo con propósito y la responsabilidad de construir comunidades educativas basadas en el respeto y la integridad.
Lima, 10 de octubre de 2026. ¿Hace falta tener un cargo o ser adulto para generar un cambio? Esta pregunta marcó la reflexión de CADE Escolar 2026, realizado en el Colegio San Agustín, en San Isidro, Lima, donde los jóvenes fueron invitados a reconocer su capacidad para influir positivamente en sus comunidades.
La jornada destacó el autoconocimiento como base para tomar decisiones responsables y generar cambios positivos. Bajo el eje «Ser para liderar», los participantes reflexionaron sobre sus fortalezas y valores, y desarrollaron habilidades como el pensamiento crítico, la colaboración y la confianza para afrontar los desafíos de una sociedad cada vez más digital.
La convivencia se construye en las acciones cotidianas
Uno de los temas centrales fue el papel de los escolares en la promoción de relaciones respetuosas. En esa línea, P. Elías Neira, rector del Colegio San Agustín de Chiclayo, presentó el tema «Hagamos viral la buena convivencia: ¡Seamos parte del cambio!», una invitación a reconocer la responsabilidad individual y colectiva en la prevención de situaciones que afectan el bienestar dentro de las instituciones educativas.
“Ejercer liderazgo significa comenzar a hacer las cosas de otra forma; significa tomar acción. Porque una pequeña acción lo puede cambiar todo”. “Si te encuentras frente a una víctima de bullying, no la dejemos sola. ¡No seas parte del problema!”, enfatizó P. Elías Neira.
El respeto no se limita al cumplimiento de normas; también se expresa en la manera de afrontar los desacuerdos, reconocer las diferencias y responder ante situaciones que afectan a otras personas. Desde esta perspectiva, los pequeños actos cotidianos adquieren relevancia, pues contribuyen a generar vínculos más saludables y espacios donde todos puedan sentirse seguros.



CADE Escolar 2026 planteó una visión del liderazgo que va más allá de dirigir equipos o asumir cargos: implica actuar con responsabilidad, movilizar a otros y contribuir a objetivos compartidos. Esta mirada conecta el desarrollo personal con la participación activa en la comunidad y reconoce a los jóvenes como protagonistas de las transformaciones que pueden producirse en sus colegios. Para ello, la integridad y la coherencia entre los valores y las acciones resultan esenciales.
Para mayor información sobre el foro: CADE Escolar 2026 – IPAE Acción Empresarial

