Frente a los desafíos económicos y de seguridad expuestos por el exministro Luis Miguel Castilla, la entidad consolida el 58% de sus clientes en el sector MYPE. El objetivo es garantizar que los ahorros regionales permanezcan en su lugar de origen para proteger y dinamizar al pequeño negocio.
El norte del Perú lidera el dinamismo económico del país en lo que va del año impulsado por el sector construcción y los cultivos de arroz, pero mantiene en riesgo cerca de 300 mil empleos exportadores, advirtió el exministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla durante un desayuno de trabajo organizado por Caja Piura para impulsar la cultura del ahorro. El economista señaló que esta fragilidad responde al declive hidrocarburífero, las inclemencias climáticas y las nuevas barreras arancelarias de EE.UU que impactan directamente a cultivos estrella como la uva y el arándano a través de sobrecostos cambiarios e insumos gravados.
Frente a esta coyuntura, los ahorros en el sistema financiero no solo representan rentabilidad y seguridad para las familias, sino que actúan como un motor directo de inclusión y desarrollo. Bajo este enfoque, desde el ahorro privado se canaliza de forma inmediata hacia capital de trabajo para agricultores, comerciantes y pequeños empresarios regionales, transformando la confianza financiera en liquidez tangible para la economía local, sostuvo Juan Valdivieso, Gerente de Negocios de Caja Piura.
Caja Piura se consolida como la única “gran caja” con sede en el norte del país y la principal entidad para mitigar los choques económicos en la región. Tras absorber el bloque de la ex Caja Sullana y registrar S/ 157.9 millones en utilidades en el primer semestre, la institución afronta la coyuntura respaldada por un Capital Global de 15.17% y una cartera altamente diversificada concentrada en comercio (46%) y servicios (15.8%), reduciendo su exposición directa a sectores golpeados como la pesca (0.3%).
Para Luis Miguel Castilla, la delincuencia organizada se ha convertido en un freno macroeconómico directo que amenaza la estabilidad financiera de la zona y según expuso la extorsión en la costa norte le cuesta al país hasta el 3.5% del PBI y pone en riesgo S/ 6,000 millones de las Mypes. Este problema llega a los comerciantes antes que el crédito formal, elevando la morosidad y forzando el repliegue de agencias físicas hacia la informalidad, explicó.
Frente a este complejo panorama que asfixia a los pequeños negocios, Caja Piura reafirma su compromiso con el empresariado regional al concentrar el 58% de sus 446,843 clientes en los segmentos de micro y pequeña empresa, alcanzando a más de 258 mil emprendedores locales. Según el Gerente de Negocios de Caja Piura, esta cifra ratifica una estrategia muy distante de la banca tradicional, enfocado en asegurar que los fondos captados permanezcan en su lugar de origen para inyectar liquidez y proteger directamente el tejido productivo regional.
El encuentro concluyó remarcando la urgencia de profundizar en la inclusión financiera y promover el ahorro formal como escudo protector ante las crisis, un escenario donde Luis Miguel Castilla precisó que, sobre la base de informes del INEI, la SBS y el BCRP, el 70% de la población del Norte aún permanece fuera del sistema crediticio formal, representando una ventana de oportunidad de S/ 6,000 millones para que las microfinanzas regionales se posicionen como aliadas clave de los emprendedores.

