Las relaciones diplomáticas se han visto afectadas por la falta de un plan y de interlocutores válidos para la superación de la crisis.
Es necesaria la colaboración de todos los países involucrados tanto los países de origen de los migrantes como los de destino y paso.
La situación migratoria que está afectando a una amplia parte de Sudamérica se ha concentrado en la frontera entre Chile y Perú. El problema estalló, luego que se confirmara que los principales sospechosos de la muerte de un carabinero eran venezolanos.
Tras esto, la Fiscalía Nacional de Chile decidió pedir prisión preventiva para los extranjeros que cuenten con algún antecedente delictivo y que, además, no tengan documentos para comprobar su identidad.
Desde entonces, migrantes de diversos países, principalmente, de Venezuela y Haití, han estado intentando retornar a sus países desde la frontera de Arica y Tacna. Sin embargo, al llegar a las cercanías del complejo de Chacalluta, se encontraron con la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes les negaron el ingreso, por falta de documentación y por el alto índice de delincuencia que se ha percibido desde que empezaron a ingresar extranjeros a territorio peruano.
Para Susana Mosquera, docente de Derecho Internacional de la Universidad de Piura, es importante considerar que Perú ha sido tradicionalmente un país de envío de migrantes y que por primera se encuentra como país receptor. “Por ello, es curiosa la percepción que tenemos de los migrantes, considerando que los peruanos tenemos familia en muchos países del mundo y somos conscientes de las dificultades de vivir en otro país.
Además, debido a esta crisis, las relaciones diplomáticas entre Chile y Perú se han visto debilitadas. Al respecto, Susana Mosquera sostiene que las autoridades correspondientes, representadas en la Cancillería y el Ministerio de Relaciones Exteriores, son las que deben pronunciarse en nombre de la soberanía de Estado. “No deben ser las autoridades locales, las cuales no tiene representatividad de la autoridad central referirse a estos temas para no generar diversas interpretaciones”
Por último, para amortiguar esta crisis migratoria y humanitaria, según la especialista, “se necesita la colaboración de los estados de Chile y de Perú, pero también de Venezuela, Haití y Colombia que son, aparentemente, los países de nacionalidad de estas personas, para la conformación de un corredor humanitario que permita su retorno”, indica Mosquera.
El Gobierno de Venezuela, por su parte, envió un avión para trasladar más de un centenar de migrantes venezolanos varados durante varias semanas en la frontera entre Perú y Chile. Esta acción es parte del programa “Retorno a la patria, impulsado