- ¿Cómo nace VIK-SHA y qué oportunidad identificaste en el mercado del agua?
- Entrevista a Tatiana León, ingeniera colombiana
VIK-SHA nace de una pregunta muy simple pero poderosa: ¿por qué, si entendemos cómo la naturaleza forma el agua de manantial, no podemos recrear ese proceso sin explotar los manantiales?
Durante años investigué cómo se originan las propiedades físicas del agua en entornos naturales como manantiales y cascadas, y encontré una oportunidad clara: el mundo depende de la extracción de manantiales para acceder a agua mineral de calidad. Ahí es donde aparece VIK-SHA como una alternativa: no solo tomar el recurso, sino aprender a producirlo de forma controlada y sostenible.
El otro gran problema es el transporte de agua y la fabricación de botellas.
La industria convencional del agua embotellada ha operado bajo un modelo de extracción lineal que está agotando los acuíferos y manantiales a un ritmo superior a su capacidad de recarga natural. Se estima que en 2025 el mundo consumió 455 billones de galones de agua embotellada en botellas PET de un solo uso, por un valor aproximado de US$ 368 billones, lo que requiere la venta de 60 millones de botellas PET por hora. El agua es en su gran mayoría extraída de ecosistemas frágiles, lo que ha provocado el hundimiento de tierras, el secado de pozos locales y la alteración irreversible de los hábitats de vida silvestre. Esta producción deja una huella de Carbono de 9.5 billones de toneladas, principalmente por el transporte de agua y la fabricación del PET de los cuales solo el 9% se recicla globalmente.
Queremos invitar al público a usar la misma botella por un año y dispensar de nuestra máquina para disminuir la huella de carbono
- ¿Qué problema específico busca resolver esta tecnología en términos de acceso y sostenibilidad?
El principal problema es la creciente presión sobre las fuentes naturales de agua. Hoy, incluso el agua de alta calidad depende de procesos extractivos que no siempre son sostenibles en el largo plazo. De otro lado es muy importante ajustar el consumo hídrico a la población local. La extracción masiva de agua de manantial no solo reduce el volumen de agua disponible para las comunidades locales, sino que altera la dinámica hidrológica de los ríos y humedales asociados. Las empresas embotelladoras a menudo obtienen permisos para extraer millones de galones diarios por tarifas nominales, mientras que las comunidades circundantes enfrentan escasez y pérdida de calidad del agua
VIK-SHA busca aportar una solución desde otro enfoque: permitir el acceso a agua con características específicas de un manantial mineral, sin intervenir ecosistemas ni agotar recursos. Es una forma de desacoplar calidad de extracción.
- ¿Cuál es el principal diferencial de VIK-SHA frente a otras soluciones de purificación o tratamiento de agua?
El diferencial clave es que VIK-SHA es una tecnología de recreación, además de purificación.
Mientras las soluciones tradicionales limpian o filtran el agua, VIK-SHA reconstruye sus condiciones físicas para lograr una configuración comparable a la de un manantial natural con minerales e Hidrógeno molecular. Es un cambio de enfoque: no mejorar lo que hay, sino reproducir cómo se forma mientras protege lo existente.
- A grandes rasgos, ¿cómo funciona este sistema que permite recrear agua con características de manantial?
Funciona a través de una secuencia de procesos físicos integrados que incluyen filtración avanzada, solvatación de precisión, generación de Hidrógeno, supercavitación, magnetización y estructuración molecular. El núcleo de la patente US 12.084.335 B2 reside en la capacidad del dispositivo para alterar la estructura física del agua mediante procesos de alta energía. A diferencia de los purificadores estándar, la máquina VIK SHA no se limita a filtrar contaminantes; transforma el agua en agua estructurada mediante varios sistemas fisicoquímicos y mecánicos que simulan un manantial reconociendo la física de partículas detrás de los manantiales creados hace millones de años
Estos procesos actúan de forma sincronizada para recrear, en condiciones controladas, las propiedades físicas que el agua adquiere en la naturaleza durante largos periodos de tiempo. Es, en esencia, replicar ese “viaje natural” del agua, pero de manera medible y reproducible.
- ¿En qué etapa se encuentra actualmente el desarrollo (piloto, comercial o expansión)?
Actualmente estamos despliegue comercial mediante aliados comerciales de cada país.
La tecnología ya cuenta con respaldo en patentes internacionales, incluyendo Estados Unidos, y estamos avanzando en su implementación en distintos entornos, con miras a una expansión progresiva en mercados estratégicos.
- ¿Cuál es el modelo de negocio y en qué sectores ves mayor potencial de adopción?
VIK-SHA es una tecnología que nos permite integrarnos en diferentes modelos de negocio.
Vemos alto potencial en sectores como hospitalidad, corporativo, centros comerciales, Gobiernos, industria de alimentos y bebidas, salud y espacios donde la calidad del agua es un factor diferenciador. También en soluciones descentralizadas de acceso, donde producir agua en sitio puede generar eficiencias importantes.
- ¿Qué impacto económico podría tener esta tecnología en contextos de escasez o estrés hídrico?
En contextos de estrés hídrico, el impacto puede ser significativo porque permite reducir la dependencia de fuentes limitadas y optimizar el uso del recurso disponible.
Desde el punto de vista económico, esto puede traducirse en mayor eficiencia, reducción de costos asociados a transporte y extracción, y mayor resiliencia para industrias y territorios que dependen críticamente del agua.
- ¿Qué tan escalable es esta solución en mercados con alta demanda de agua?
La escalabilidad es uno de los pilares de la tecnología.
Al ser un sistema controlado y replicable, VIK-SHA puede adaptarse a diferentes escalas y necesidades, desde aplicaciones puntuales hasta soluciones más amplias. Esto la hace especialmente relevante en mercados con alta demanda, donde la presión sobre las fuentes es mayor.
- ¿Qué oportunidades ves para su implementación en América Latina, particularmente en países como Perú?
América Latina tiene una gran riqueza hídrica, pero también enfrenta desafíos crecientes en gestión tratamiento, transporte, logística y sostenibilidad.
Países como Perú, con diversidad geográfica y presión sobre ciertas fuentes, representan una gran oportunidad para implementar soluciones que permitan equilibrar acceso, calidad y cuidado ambiental. VIK-SHA puede ser estratégico en esa transición hacia modelos más sostenibles.
- ¿Cómo imaginas el futuro del acceso al agua y el rol de este tipo de innovaciones en la economía global?
El acceso al agua va a ser uno de los grandes temas económicos y sociales del futuro. No solo por el agua es una preocupación, la materia prima para la fabricación de PET de un solo uso y el transporte de agua; dependen de los hidrocarburos cada vez más escasas, unido a la huella de carbono hace urgente el uso de nuevas estrategias de acceso al agua de calidad, menos transporte de agua y menos PET
Creo que veremos una transición desde modelos basados exclusivamente en extracción hacia modelos híbridos, donde la tecnología juega un rol clave en la producción, optimización y gestión del recurso.
Innovaciones como VIK-SHA apuntan en esa dirección: no reemplazar la naturaleza, sino aprender de ella para construir soluciones más sostenibles, escalables y alineadas con los retos globales.

