Perú firma el primer acuerdo ambiental no financiero del país para proteger fuentes de agua que abastecen a más de 3.000 personas

Por Prensa Rumbo Económico

·       Comunidades rurales de La Libertad se comprometen a conservar bofedales y pajonales del Santuario Nacional de Calipuy, una de las principales fuentes de regulación hídrica de la zona andina.

El Estado peruano puso en marcha el primer acuerdo de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE) de carácter no financiero del país, una iniciativa que busca proteger ecosistemas altoandinos que abastecen de agua a más de 3,000 habitantes de la provincia de Santiago de Chuco. La jornada estuvo marcada además por la inauguración del Puesto de Vigilancia y Control Augüinate y el inicio del V Festival Turístico Regional de la Puya Raimondi.

El acuerdo fue suscrito entre el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente y las Juntas Administradoras de Servicios de Saneamiento (JASS) de los centros poblados de El Molle y El Zaile, cuyas poblaciones dependen directamente de las fuentes hídricas que nacen en las microcuencas protegidas por el Santuario Nacional de Calipuy.

A diferencia de otros mecanismos de compensación ambiental basados en aportes económicos, este modelo se sustenta en compromisos de conservación asumidos por los propios usuarios del agua. La iniciativa busca mantener y recuperar pajonales y bofedales, ecosistemas fundamentales para la recarga de acuíferos y la regulación natural del recurso hídrico durante los periodos de sequía.

El santuario protege cerca de 4.500 hectáreas de ecosistemas altoandinos y cumple una función importante en la conservación de cabeceras de cuenca que abastecen de agua a comunidades rurales de la región. Actualmente, al menos seis caseríos cuentan con infraestructura de agua potable cuya captación depende de ecosistemas conservados dentro del área natural protegida.

“La seguridad hídrica de miles de familias comienza en estos ecosistemas altoandinos. Este acuerdo demuestra que la conservación puede construirse desde la corresponsabilidad entre el Estado y las comunidades que dependen directamente del agua. En un contexto de cambio climático, conservar bofedales y pajonales es una inversión en el futuro y en la seguridad hídrica de las comunidades”, señaló José Carlos Nieto Navarrete, presidente ejecutivo del Sernanp.

En otro momento, se realizó la inauguración del Puesto de Vigilancia y Control Augüinate, un espacio clave para la gestión del Santuario Nacional de Calipuy, así como para promover el turismo local.

La actividad contó con la participación del gobernador regional encargado de La Libertad, Ever Cadenillas; el representante del Ministerio del Ambiente, Pedro Belber; así como autoridades provinciales y distritales, jefe del Santuario Nacional de Calipuy, representantes comunales y organizaciones vinculadas a la gestión sostenible de los recursos naturales.

La actividad coincidió además con la inauguración del V Festival Turístico Regional de la Puya Raimondi, evento que busca promover el turismo de naturaleza y poner en valor a una de las especies más emblemáticas de los Andes peruanos. El último censo realizado en el Santuario Nacional de Calipuy registró más de 180,000 ejemplares de Puya Raimondi, considerada la planta con la inflorescencia más grande del mundo.

Especialistas en conservación consideran que este tipo de mecanismos podría convertirse en una alternativa replicable en otras áreas naturales protegidas del país, especialmente en un contexto de creciente presión sobre las fuentes de agua y mayor vulnerabilidad frente al cambio climático.

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