La investigación propone replantear la planificación agropecuaria del Perú a partir de las ocho regiones naturales de Javier Pulgar Vidal, priorizando las ventajas agroecológicas de cada territorio por encima de los límites político-administrativos. El estudio sostiene que una estrategia de especialización territorial permitiría fortalecer la competitividad, impulsar el desarrollo regional y preservar los ecosistemas, identificando 118 líneas productivas con mayor potencial para orientar las futuras políticas agrarias del país.
El Perú posee una de las mayores diversidades geográficas y biológicas del planeta. La clasificación de las ocho regiones naturales propuesta por Javier Pulgar Vidal constituye uno de los principales referentes científicos para comprender la relación entre altitud, clima, biodiversidad y potencial productivo del territorio nacional. Sin embargo, la planificación agropecuaria del país continúa organizándose principalmente bajo criterios político-administrativos (departamentos, provincias y distritos), mientras que las decisiones de inversión, investigación, infraestructura y desarrollo productivo rara vez consideran de manera integral las ventajas agroecológicas propias de cada región natural.
La presente investigación plantea que esta situación constituye una de las principales limitaciones estructurales de la política agraria peruana. Si bien el país ha logrado importantes avances en productividad y agroexportación durante las últimas décadas, dichos resultados no siempre han estado acompañados por una estrategia nacional de especialización territorial que permita aprovechar de manera óptima las ventajas comparativas de cada ecosistema y, al mismo tiempo, preservar el desarrollo económico de los territorios de origen de los principales productos agropecuarios.
Desde una perspectiva agronómica, numerosos cultivos pueden adaptarse a diferentes condiciones ambientales mediante mejoramiento genético, riego tecnificado, agricultura protegida o manejo intensivo. No obstante, la capacidad de un cultivo para establecerse fuera de su nicho ecológico no implica necesariamente que dicho territorio represente la mejor alternativa desde el punto de vista económico, social o ambiental. .La planificación basada exclusivamente en el incremento de la producción nacional puede generar procesos de desplazamiento territorial de actividades productivas que incrementen la productividad agregada del país, pero reduzcan simultáneamente la competitividad, el empleo y el ingreso de las regiones donde dichos productos constituyen la base de la economía local, además de incrementar la dependencia de insumos externos cuando los cultivos se desarrollan en territorios con menor compatibilidad agroecológica.
La evidencia económica internacional demuestra que el desarrollo territorial sostenible depende de la consolidación de actividades donde cada región posee ventajas comparativas naturales y capacidades acumuladas. Los aportes de Ricardo sobre ventajas comparativas, de Perroux sobre polos de desarrollo, de Porter sobre competitividad territorial y de Krugman sobre geografía económica coinciden en señalar que la especialización productiva constituye un elemento central para el crecimiento regional. El desafío consiste en compatibilizar dicha especialización con la innovación tecnológica y con la libertad de los productores para responder a las señales del mercado, evitando al mismo tiempo procesos de descapitalización territorial.
Como parte del presente trabajo se desarrolló una base preliminar de conocimiento sobre el potencial agropecuario de las ocho regiones naturales del Perú. Esta base identifica 118 líneas productivas prioritarias (existen aproximadamente 40 otros productos, pero de menor importancia económica), distribuidas entre actividades agrícolas y pecuarias, considerando exclusivamente criterios agroecológicos y vocación productiva. La distribución muestra que la mayor diversidad potencial corresponde a la Selva Alta (21 líneas productivas), la región Quechua (20), la Costa o Chala (19) y la Selva Baja u Omagua (18), mientras que la Suni concentra las principales oportunidades para tubérculos y granos andinos y la Puna para camélidos sudamericanos y sistemas pastoriles especializados. Estas cifras representan una clasificación preliminar del potencial productivo y no constituyen estadísticas oficiales de producción, debido a que la información del MIDAGRI se publica por unidades político-administrativas y no por regiones naturales.
Tabla 1
Líneas productivas potenciales identificadas por región natural del Perú
| Región natural | Productos agrícolas | Productos pecuarios | Total de líneas productivas |
| Chala | 15 | 4 | 19 |
| Yunga | 14 | 3 | 17 |
| Quechua | 16 | 4 | 20 |
| Suni | 11 | 3 | 14 |
| Puna | 4 | 5 | 9 |
| Janca | 0 | 0 | 0 |
| Rupa-Rupa | 17 | 4 | 21 |
| Omagua | 14 | 4 | 18 |
| Total | 91 | 27 | 118 |
Nota. Elaboración propia a partir de la clasificación de regiones naturales de Pulgar Vidal, literatura técnica del MIDAGRI e INIA y la base de conocimiento desarrollada para esta investigación. La tabla representa líneas productivas potenciales y no producción observada.
Uno de los principales aportes del estudio consiste en diferenciar claramente los conceptos de adaptabilidad productiva y especialización agroecológica territorial. Un cultivo puede ser técnicamente viable en distintos pisos altitudinales; sin embargo, ello no significa que todas las regiones obtengan el mismo beneficio económico, social o ambiental al producirlo. La investigación demuestra que la expansión territorial de una cadena productiva puede coexistir con procesos de pérdida de especialización regional, debilitamiento de cadenas de valor, reducción de economías de escala, disminución del ingreso rural e incremento de los costos productivos asociados a una menor compatibilidad agroecológica, aun cuando la producción nacional continúe creciendo.
Como parte de este análisis se propone el Valor Territorial No Capturado (VTNC), un indicador metodológico orientado a estimar, mediante escenarios contrafactuales, el valor económico potencial que una región históricamente especializada podría dejar de captar cuando una actividad estratégica se expande hacia otros territorios. El VTNC no representa una pérdida económica observada, sino una herramienta complementaria para evaluar la redistribución territorial de los beneficios derivados del crecimiento agrícola y fortalecer la planificación basada en evidencia.
Bajo esta perspectiva, el presente trabajo propone incorporar a la planificación agraria un nuevo enfoque denominado Especialización Agroecológica Territorial, orientando prioritariamente la inversión pública, la investigación, la innovación y los instrumentos de política agraria hacia aquellas actividades que expresan el mayor potencial biológico, económico, social, ambiental y competitivo dentro de cada región natural, promoviendo simultáneamente una menor dependencia de agua, fertilizantes y productos fitosanitarios.
Este enfoque no pretende restringir la libertad de producción ni limitar la innovación tecnológica. Por el contrario, propone que toda política pública evalúe previamente sus efectos territoriales y que los procesos de sustitución o desplazamiento de productos estratégicos sean acompañados por alternativas productivas equivalentes que preserven el empleo, los ingresos y la competitividad de las regiones de origen. Esta propuesta se sintetiza en el Principio de Sustitución Productiva Equivalente, desarrollado como uno de los aportes conceptuales centrales del estudio.
En consecuencia, la investigación plantea que la planificación agropecuaria del Perú debe evolucionar desde un modelo centrado principalmente en el incremento de la producción hacia un modelo orientado a maximizar simultáneamente la productividad nacional, la competitividad regional y el bienestar territorial. Para ello propone incorporar la Especialización Agroecológica Territorial como criterio complementario de planificación, el Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT) para medir el grado de aprovechamiento del potencial de cada región natural, el Valor Territorial No Capturado (VTNC) para evaluar los efectos territoriales de las políticas públicas y el Principio de Sustitución Productiva Equivalente como mecanismo para asegurar que el crecimiento de una cadena productiva no se traduzca en el deterioro económico de los territorios históricamente especializados. Con ello se busca fortalecer una política agraria basada en evidencia científica, capaz de aprovechar la extraordinaria diversidad agroecológica del Perú para maximizar simultáneamente la productividad, la competitividad territorial, la eficiencia en el uso de los recursos naturales y la sostenibilidad de los sistemas productivos.
1. Introducción
El Perú constituye uno de los países megadiversos del mundo y posee una extraordinaria heterogeneidad geográfica, climática y biológica. Esta diversidad ha permitido el desarrollo de sistemas agrícolas y pecuarios altamente especializados, adaptados durante miles de años a condiciones ambientales específicas. La clasificación de las ocho regiones naturales propuesta por Javier Pulgar Vidal continúa siendo uno de los principales referentes para comprender esta diversidad y constituye una base conceptual válida para analizar la relación entre territorio y producción agropecuaria.
No obstante, la organización institucional y estadística del sector agropecuario responde principalmente a divisiones político-administrativas. Los anuarios del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y la mayor parte de los instrumentos de planificación nacional presentan la información por departamentos, provincias y distritos, mientras que las decisiones relacionadas con investigación, infraestructura, asistencia técnica, financiamiento y promoción productiva rara vez incorporan de manera explícita las ventajas comparativas derivadas de las regiones naturales.
Esta situación genera una limitación importante para la planificación estratégica del desarrollo agropecuario. Dos territorios pertenecientes al mismo departamento pueden presentar condiciones agroecológicas completamente diferentes, mientras que regiones naturales similares pueden extenderse a lo largo de varios departamentos. Como consecuencia, la formulación de políticas públicas basada exclusivamente en límites administrativos puede subestimar el verdadero potencial productivo de determinados ecosistemas y dificultar la consolidación de estrategias de especialización territorial.
El presente estudio parte de una hipótesis central: la ausencia de un enfoque de especialización agroecológica constituye una brecha estructural de la planificación agraria peruana. El objetivo es analizar cómo la organización del territorio a partir de las regiones naturales puede contribuir a orientar de manera más eficiente la inversión pública, la investigación, la innovación y el desarrollo de cadenas productivas, minimizando simultáneamente los efectos económicos y sociales asociados al desplazamiento de productos estratégicos entre regiones.
Para ello, la investigación integra fundamentos de geografía física, economía regional, competitividad territorial y planificación agropecuaria, proponiendo un marco conceptual que servirá de base para el desarrollo de un modelo nacional de especialización agroecológica orientado a fortalecer el desarrollo productivo y la cohesión territorial del Perú.
El documento se desarrolla en cuatro capítulos. El primero presenta el contexto y la problemática; el segundo analiza el potencial agroecológico de las regiones naturales del Perú; el tercero examina las implicancias económicas, sociales y productivas derivadas del desplazamiento territorial de actividades estratégicas; finalmente, el cuarto propone un nuevo enfoque metodológico basado en la Especialización Agroecológica Territorial como instrumento para fortalecer la planificación del desarrollo productivo nacional.
2. Las regiones naturales como unidad de planificación del desarrollo agropecuario
2.1 La diversidad geográfica como ventaja competitiva del Perú
La principal fortaleza del sector agropecuario peruano no radica únicamente en la extensión de su superficie agrícola, sino en la extraordinaria diversidad de ecosistemas que alberga el territorio nacional. El Perú ocupa aproximadamente 1,29 millones de km² y presenta una de las mayores heterogeneidades ambientales del mundo. La presencia de la Cordillera de los Andes, la influencia de la corriente de Humboldt, la Amazonía y la ubicación tropical generan una amplia variabilidad climática que permite desarrollar simultáneamente sistemas productivos templados, tropicales, áridos y altoandinos.
Esta condición convierte al país en uno de los pocos del mundo con capacidad para producir alimentos durante todo el año y desarrollar cadenas agropecuarias altamente diferenciadas. Según el Ministerio del Ambiente (MINAM), el Perú alberga 84 de las 117 zonas de vida identificadas por Holdridge, alrededor del 70 % de los glaciares tropicales del planeta y una de las mayores concentraciones mundiales de diversidad biológica, condiciones que sustentan la enorme variabilidad agrícola del país.
Sobre esta base ecológica, Javier Pulgar Vidal propuso en 1941 la clasificación de las ocho regiones naturales del Perú, utilizando como variables principales la altitud, el clima, la vegetación, la fauna y la ocupación humana. A diferencia de la división político-administrativa, esta clasificación representa unidades biofísicas relativamente homogéneas, capaces de explicar con mayor precisión las diferencias en productividad, adaptación biológica y potencial agropecuario.
En consecuencia, las regiones naturales constituyen una unidad territorial más apropiada para orientar la planificación estratégica del desarrollo agropecuario que los límites departamentales tradicionales.
2.2 Limitaciones de la planificación basada en departamentos
Actualmente, la mayor parte de la información estadística del sector agropecuario peruano es publicada por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) utilizando departamentos, provincias y distritos como unidades territoriales.
Este enfoque resulta adecuado para fines administrativos; sin embargo, presenta importantes limitaciones para la planificación productiva.
Un mismo departamento puede contener hasta cinco regiones naturales con condiciones agroecológicas completamente diferentes. Por ejemplo:
Tabla 2
Ejemplos de diversidad de regiones naturales dentro de un mismo departamento
| Departamento | Regiones naturales predominantes |
| Cusco | Yunga, Quechua, Suni, Puna y Rupa-Rupa |
| Puno | Quechua, Suni y Puna |
| Cajamarca | Chala, Yunga, Quechua, Suni y Rupa-Rupa |
| Junín | Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna y Rupa-Rupa |
| Áncash | Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna y Janca |
Nota. Elaboración propia a partir de la clasificación de regiones naturales de Pulgar Vidal y cartografía del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Esta diferenciación constituye el fundamento conceptual de la presente investigación, ya que permite explicar por qué la capacidad de producir un cultivo fuera de su territorio tradicional no implica necesariamente que dicha localización represente la mejor alternativa desde la perspectiva del desarrollo territorial.
Por el contrario, una misma región natural puede extenderse por numerosos departamentos y presentar condiciones productivas relativamente similares.
Esta situación explica por qué comparar la productividad únicamente entre departamentos puede ocultar diferencias agroecológicas fundamentales.
Por ejemplo, la productividad observada en un departamento puede estar determinada por la expansión agrícola en la región Chala, mientras que las zonas Quechua o Suni del mismo territorio presentan condiciones completamente distintas.
Desde el punto de vista de la planificación estratégica, el territorio agropecuario real no coincide necesariamente con la organización política del Estado.
2.3 Potencial agropecuario de las regiones naturales
Como parte de la presente investigación se elaboró una base preliminar de especialización agroecológica que identifica las principales líneas productivas con mayor aptitud para cada región natural.
El análisis considera únicamente la aptitud biológica y la vocación productiva, sin incorporar aún variables de mercado o infraestructura.
Tabla 3
Potencial agropecuario preliminar por región natural
| Región natural | Especialización agrícola | Especialización pecuaria | Total de líneas productivas |
| Chala | 15 | 4 | 19 |
| Yunga | 14 | 3 | 17 |
| Quechua | 16 | 4 | 20 |
| Suni | 11 | 3 | 14 |
| Puna | 4 | 5 | 9 |
| Janca | 0 | 0 | 0 |
| Rupa-Rupa | 17 | 4 | 21 |
| Omagua | 14 | 4 | 18 |
Nota. Elaboración propia con base en literatura técnica del MIDAGRI, INIA y la clasificación de Pulgar Vidal. Las cifras corresponden al número de líneas productivas potenciales identificados y no representan estadísticas oficiales de producción.
Los resultados muestran que la mayor diversidad potencial se concentra en la Selva Alta (Rupa-Rupa), la región Quechua, la Costa (Chala) y la Selva Baja (Omagua), mientras que la Suni y la Puna presentan una especialización mucho más marcada hacia productos de adaptación altoandina.
Esta distribución confirma que el desarrollo agropecuario del país no depende de la expansión indiscriminada de cultivos, sino del aprovechamiento eficiente de las ventajas ecológicas de cada territorio.
2.4 Adaptabilidad biológica versus máxima expresión productiva
Uno de los principales errores de la planificación agropecuaria consiste en asumir que la capacidad de un cultivo para desarrollarse en diferentes ambientes implica que todos ellos representan alternativas equivalentes.
Desde el punto de vista fisiológico, numerosas especies agrícolas poseen una amplia plasticidad ambiental. El mejoramiento genético, la mecanización, el riego tecnificado y la agricultura protegida permiten que muchos cultivos sean establecidos fuera de sus zonas tradicionales de producción.
Sin embargo, la adaptación biológica no necesariamente coincide con la máxima eficiencia económica.
Por ejemplo, la papa puede cultivarse tanto en la costa como en la sierra; la quinua se produce actualmente desde la costa hasta el altiplano; y el café presenta diferentes rangos altitudinales de adaptación.
Ello no significa que todos los territorios expresen el mismo potencial competitivo.
La región natural donde un producto alcanza su mayor equilibrio entre productividad, calidad, eficiencia en el uso de recursos, estabilidad ambiental y generación de valor constituye su territorio de máxima expresión productiva.
Sobre esta base se propone distinguir dos conceptos fundamentales.
Tabla 4
Diferencias entre adaptabilidad y especialización agroecológica
| Concepto | Definición | Ejemplo |
| Adaptabilidad | Capacidad de un cultivo o especie para desarrollarse fuera de su ambiente original mediante tecnología o manejo agronómico. | La quinua puede producirse en la costa bajo riego. |
| Especialización agroecológica | Territorio donde una actividad expresa simultáneamente su mayor potencial biológico, económico, social y ambiental. | La papa nativa alcanza su mayor expresión en las regiones Quechua y Suni. |
Nota. Elaboración propia.
Esta diferenciación resulta esencial para comprender que la planificación productiva no debe responder únicamente a la pregunta ¿dónde puede producirse?, sino principalmente a ¿dónde genera el mayor valor para el territorio y para el país?
2.5 Hacia una planificación basada en ventajas agroecológicas
Las experiencias internacionales muestran que los países con mayor competitividad agropecuaria orientan progresivamente sus políticas hacia la especialización territorial.
Países Bajos concentra su producción hortícola intensiva en áreas altamente tecnificadas; Nueva Zelanda ha especializado amplias regiones en producción lechera y ovina; Chile organiza gran parte de su fruticultura de exportación según aptitudes agroclimáticas; mientras que Israel asigna el uso del agua considerando simultáneamente productividad y eficiencia.
En todos estos casos, la planificación no busca producir todos los cultivos en todos los territorios, sino aprovechar las ventajas naturales de cada región mediante innovación tecnológica, infraestructura, investigación y articulación con los mercados.
El Perú posee condiciones incluso más diversas que muchos de estos países; sin embargo, todavía carece de un instrumento nacional que integre de manera sistemática la información agroecológica con la planificación productiva.
En este contexto, la clasificación de las regiones naturales de Pulgar Vidal ofrece un marco conceptual sólido para iniciar una planificación basada en ventajas comparativas territoriales. No obstante, esta clasificación deberá complementarse con información sobre suelos, disponibilidad hídrica, clima, conectividad, mercados y desempeño económico, con el fin de construir una herramienta moderna de especialización agroecológica para el desarrollo productivo nacional.
3. El desplazamiento territorial de productos estratégicos: implicancias para el desarrollo agropecuario del Perú
3.1 El problema que la planificación nacional aún no ha incorporado
La política agropecuaria peruana ha orientado históricamente sus principales esfuerzos hacia el incremento de la producción, la productividad y las exportaciones agrarias. Este enfoque ha permitido importantes avances en diversas cadenas agroalimentarias; sin embargo, la evaluación de dichas políticas se ha concentrado principalmente en indicadores nacionales de producción, superficie cultivada, rendimiento, exportaciones y valor bruto de producción, prestando menor atención a la distribución territorial de los beneficios generados.
En consecuencia, la planificación pública no incorpora de manera sistemática los efectos económicos y sociales derivados del desplazamiento progresivo de determinados productos agropecuarios desde las regiones donde históricamente alcanzaron su mayor desarrollo hacia otros territorios con mejores condiciones de infraestructura, capital, mecanización o acceso a mercados.
Esta situación constituye una brecha conceptual importante. El éxito nacional de una cadena productiva no garantiza necesariamente el desarrollo equilibrado de los territorios donde dicha actividad tuvo su origen. Por el contrario, la expansión de un cultivo hacia nuevas regiones puede coexistir con procesos de pérdida de competitividad, reducción del ingreso rural y debilitamiento de las economías locales en las zonas tradicionales de producción.
La literatura sobre desarrollo territorial reconoce que el crecimiento económico debe evaluarse no solo por el incremento de la producción agregada, sino también por su capacidad para generar empleo, cohesión social, innovación y desarrollo regional sostenible (FAO, 2017; CEPAL, 2022). Bajo esta perspectiva, la especialización agroecológica adquiere una dimensión estratégica para la planificación del desarrollo nacional.
3.2 Del crecimiento productivo al desarrollo territorial
Desde el punto de vista económico, incrementar la producción nacional constituye una condición necesaria, pero no suficiente, para mejorar el bienestar del sector agropecuario.
El desarrollo territorial depende de la capacidad de cada región para consolidar actividades productivas capaces de generar empleo permanente, atraer inversión, desarrollar servicios especializados y fortalecer cadenas de valor locales.
Cuando una actividad agropecuaria alcanza una masa crítica dentro de un territorio comienzan a desarrollarse procesos de especialización económica caracterizados por:
- proveedores especializados;
- servicios de asistencia técnica;
- investigación aplicada;
- infraestructura de acopio;
- agroindustria;
- transporte especializado;
- comercialización organizada;
- innovación tecnológica.
Este fenómeno ha sido ampliamente explicado por Porter (1990) mediante la teoría de los clusters competitivos y por Krugman (1991) a través de la Nueva Geografía Económica.
En consecuencia, el verdadero activo económico de una región no es únicamente el cultivo que produce, sino el conjunto de capacidades productivas que se desarrollan alrededor de él.
Las capacidades descritas explican por qué la especialización productiva trasciende el cultivo propiamente dicho y se convierte en un activo estratégico del desarrollo regional.
3.3 El proceso de desplazamiento territorial
El desplazamiento territorial ocurre cuando una actividad productiva comienza a expandirse hacia regiones con mejores condiciones económicas, tecnológicas o logísticas, reduciendo progresivamente su importancia relativa en el territorio donde originalmente constituía una actividad estratégica.
Este fenómeno puede originarse por diversos factores:
- incorporación de nuevas tecnologías;
- disponibilidad de infraestructura de riego;
- mejor acceso a mercados;
- mecanización;
- menores costos logísticos;
- innovación genética;
- mayor disponibilidad de capital.
Desde el punto de vista económico, dicho proceso puede incrementar la competitividad nacional.
Sin embargo, cuando no se acompaña de estrategias de reconversión productiva para las regiones de origen, aparecen efectos negativos que permanecen invisibles en las estadísticas nacionales.
Figura propuesta 1.
Proceso de desplazamiento territorial de una actividad agropecuaria
Innovación tecnológica
│
▼
Expansión hacia nuevos territorios
│
▼
Disminución relativa de la actividad en la región tradicional
│
▼
Reducción de ingresos y empleo rural
│
▼
Migración, pérdida de servicios y debilitamiento territorial
Nota. Elaboración propia.
El proceso descrito constituye el marco conceptual que explica los efectos económicos y sociales analizados en las siguientes secciones.
Esta secuencia no implica que todo desplazamiento genere necesariamente impactos negativos; sin embargo, constituye un riesgo que debe evaluarse antes de promover cambios estructurales en la localización de actividades estratégicas.
3.4 Consecuencias económicas sobre las regiones de origen
El desplazamiento de un producto estratégico produce efectos que trascienden ampliamente la reducción de la superficie cultivada.
El primer impacto corresponde al ingreso de los productores.
Cuando disminuye la participación regional de una actividad económica importante, se reduce simultáneamente la demanda de mano de obra, de servicios de transporte, de comercialización, de maquinaria agrícola y de insumos productivos.
Posteriormente disminuye la rentabilidad de inversiones privadas relacionadas con dicha cadena.
Centros de acopio, plantas de procesamiento, viveros, servicios veterinarios, proveedores de semillas y empresas de transporte reducen progresivamente su actividad.
Como consecuencia, la economía regional pierde capacidad para generar nuevos empleos e inversiones.
Tabla 5
Principales impactos económicos del desplazamiento territorial
| Componente | Impacto esperado | Efecto territorial |
| Ingreso agrícola | Disminución del valor bruto regional | Menor capacidad de inversión |
| Empleo rural | Reducción de demanda laboral | Incremento del subempleo |
| Comercio local | Menor circulación económica | Contracción del mercado interno |
| Servicios agrícolas | Menor demanda de proveedores | Descapitalización empresarial |
| Agroindustria | Disminución de materia prima | Reducción de economías de escala |
| Inversión privada | Mayor incertidumbre | Menor innovación regional |
Nota. Elaboración propia con base en la literatura sobre desarrollo territorial y competitividad regional.
Estos procesos explican por qué la pérdida de un producto estratégico puede afectar simultáneamente múltiples sectores de la economía regional.
3.4.1. Caso peruano: transformación territorial de la cadena de la quinua
La evolución reciente de la cadena de la quinua constituye uno de los ejemplos más representativos de transformación de la geografía productiva nacional. Hasta inicios de la década del 2000, la producción se concentraba principalmente en la región Puno, considerada históricamente el principal territorio productor del país. Sin embargo, el incremento sostenido de la demanda internacional, el desarrollo de nuevas variedades adaptadas, la expansión del riego tecnificado y la incorporación de nuevas tecnologías permitieron que la producción se extendiera progresivamente hacia otras regiones de la Sierra e incluso hacia la Costa peruana.
Actualmente, la quinua se cultiva en 17 regiones del país, mientras que Puno continúa siendo el principal productor nacional, aunque su participación relativa se ha reducido hasta aproximadamente 36,7 % de la producción nacional, equivalente a 41 959 toneladas durante el año 2024 (MIDAGRI, 2025). Diversos estudios técnicos desarrollados por el INIA, la FAO y la literatura científica especializada señalan que, antes del auge exportador, la participación de Puno representaba aproximadamente entre 70 % y 80 % de la producción nacional (Bedoya-Perales et al., 2018; INIA, 2015).
Esta evolución no significa que Puno haya reducido su producción absoluta. Por el contrario, la producción regional también aumentó de manera importante impulsada por el crecimiento del mercado internacional. Sin embargo, el liderazgo relativo de la región disminuyó debido a que el crecimiento nacional fue aún mayor en otros territorios.
Desde la perspectiva de la planificación territorial, este comportamiento plantea una interrogante que actualmente no es evaluada por las estadísticas oficiales:
¿Cuál habría sido el valor económico adicional capturado por Puno si hubiese mantenido la participación relativa que históricamente tuvo dentro de la producción nacional?
Responder esta pregunta requiere incorporar una dimensión distinta al análisis tradicional de producción y productividad, orientada a evaluar la distribución territorial del crecimiento económico.
3.4.2. Estimación exploratoria del Valor Territorial No Capturado (VTNC)
Con fines exclusivamente metodológicos, se desarrolló un ejercicio contrafactual utilizando información oficial de producción nacional y regional correspondiente al año 2024.
Se asumió como escenario histórico una participación promedio de 75 % para la región Puno, valor consistente con la literatura técnica previa al proceso de expansión territorial de la quinua.
Bajo este supuesto:
- Producción nacional 2024: 114 300 toneladas.
- Participación histórica de referencia: 75 %.
- Producción potencial equivalente para Puno: 85 725 toneladas.
- Producción observada: 41 959 toneladas.
La diferencia asciende a aproximadamente 43 766 toneladas equivalentes.
Dicha diferencia no representa una pérdida física de producción, sino el volumen adicional que hipotéticamente habría correspondido a Puno si hubiese mantenido su participación histórica dentro del crecimiento nacional.
Para aproximar el efecto económico se propone el siguiente indicador:
VTNC=Ph−Pr×Qn×Pr×FFT
donde:
- VTNC = Valor Territorial No Capturado;
- Ph = participación histórica;
- Pr = participación observada;
- Qn = producción nacional;
- Pr = precio promedio al productor;
- FFT = Factor de Factibilidad Territorial.
Aplicando un precio promedio conservador de S/ 8,00 por kilogramo y distintos escenarios de factibilidad territorial, se obtiene la estimación presentada en la Tabla 7.
Tabla 6
Estimación exploratoria del Valor Territorial No Capturado por la región Puno
| Escenario | Factor de Factibilidad Territorial | Valor estimado (S/ millones) |
| Conservador | 0,40 | 140 |
| Base | 0,60 | 210 |
| Optimista | 0,80 | 280 |
Nota. La tabla presenta un ejercicio contrafactual elaborado con fines metodológicos. Los resultados no representan pérdidas económicas observadas, sino escenarios exploratorios que ilustran la posible redistribución territorial del valor generado por la expansión nacional de la cadena de la quinua.
3.4.3. Implicancias para la planificación agropecuaria
El análisis precedente no demuestra que la expansión territorial de la quinua haya perjudicado económicamente a la región Puno. Por el contrario, la evidencia disponible indica que el crecimiento nacional permitió consolidar al Perú como el principal productor y exportador mundial de quinua.
Sin embargo, el ejercicio evidencia una limitación importante de la planificación agropecuaria vigente: los indicadores tradicionales permiten medir producción, productividad, exportaciones e ingresos nacionales, pero no evalúan cómo se distribuyen territorialmente los beneficios derivados del crecimiento de una cadena productiva.
En consecuencia, se propone incorporar el concepto de Valor Territorial No Capturado (VTNC) como un indicador complementario para la evaluación de políticas públicas, proyectos de inversión y programas de reconversión productiva. Este indicador permitiría identificar territorios que, aun incrementando su producción absoluta, disminuyen su participación relativa dentro de la economía nacional y, por tanto, podrían requerir estrategias específicas de diferenciación, agregación de valor o fortalecimiento competitivo.
Esta limitación constituye uno de los principales argumentos que justifican la incorporación del enfoque de Especialización Agroecológica Territorial desarrollado en el Capítulo IV.
3.5 Consecuencias sociales y ambientales
Los procesos de transformación territorial de las cadenas agropecuarias no solo modifican la distribución espacial de la producción, sino que también pueden alterar la estructura demográfica, el empleo rural y la conservación de conocimientos tradicionales cuando los territorios históricamente especializados reducen progresivamente su participación relativa en dichas actividades.
Los efectos sociales resultan igualmente relevantes. Cuando una actividad deja de representar una oportunidad económica atractiva, la población joven migra hacia ciudades intermedias o grandes centros urbanos, reduciendo progresivamente la disponibilidad de capital humano para la agricultura.
Este proceso favorece el envejecimiento de la población rural y disminuye la capacidad de innovación tecnológica.
Paralelamente pueden perderse conocimientos tradicionales relacionados con semillas, manejo agronómico, conservación de variedades nativas y prácticas productivas desarrolladas durante generaciones.
En regiones altoandinas, por ejemplo, numerosos sistemas agrícolas constituyen simultáneamente patrimonio cultural y patrimonio genético.
La disminución de su importancia económica puede comprometer la conservación de variedades locales de papa, quinua, cañihua, oca, olluco y otros cultivos nativos.
La FAO ha señalado que la agricultura familiar desempeña un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad agrícola y en la resiliencia de los sistemas alimentarios (FAO, 2019).
Desde esta perspectiva, la pérdida de especialización territorial trasciende el ámbito económico y compromete también la conservación del patrimonio biocultural asociado a los sistemas productivos tradicionales.
3.6 Costos productivos asociados a la incompatibilidad agroecológica
La planificación agropecuaria tradicional suele evaluar la conveniencia de establecer una determinada actividad productiva considerando variables como productividad, rentabilidad, disponibilidad de agua, infraestructura y acceso a mercados. Sin embargo, con frecuencia se omite un aspecto fundamental: el grado de compatibilidad existente entre las condiciones agroecológicas del territorio y los requerimientos biológicos propios del cultivo.
Desde la agronomía, un cultivo alcanza su máximo potencial cuando las condiciones de temperatura, humedad, radiación solar, altitud, características del suelo y equilibrio ecológico favorecen su desarrollo natural. Cuando estas condiciones se modifican o el cultivo se establece en ambientes menos favorables, la producción puede mantenerse mediante la incorporación de tecnologías, pero generalmente a costa de un mayor consumo de insumos externos, incremento de los costos de producción y mayor presión sobre los recursos naturales.
En consecuencia, la productividad obtenida no constituye por sí sola un indicador suficiente para determinar la conveniencia territorial de una actividad agrícola. Dos regiones pueden alcanzar rendimientos similares utilizando cantidades muy diferentes de agua, fertilizantes, energía o productos fitosanitarios. Desde una perspectiva de sostenibilidad, el territorio más eficiente no necesariamente es aquel que produce más, sino aquel que logra iguales o mejores resultados utilizando una menor cantidad de recursos externos.
Además de los efectos económicos y sociales descritos anteriormente, el desplazamiento territorial de determinadas actividades puede generar costos productivos adicionales asociados a una menor compatibilidad entre el cultivo y el ambiente donde se desarrolla.
3.6.1 Incremento de la presión fitosanitaria
Uno de los efectos más evidentes de la incompatibilidad agroecológica corresponde al incremento de la presión de plagas y enfermedades.
La incidencia de organismos nocivos depende de múltiples factores, entre ellos la temperatura, humedad relativa, precipitación, continuidad del cultivo, presencia de hospederos alternativos, biodiversidad funcional y manejo agronómico. Cuando un cultivo se establece en ambientes donde estos factores favorecen el desarrollo de plagas o patógenos, la producción suele depender en mayor medida del control químico para mantener niveles aceptables de rendimiento y calidad.
Un estudio desarrollado en el valle de Chancay–Huaral documentó que, durante una sola campaña agrícola, los productores realizaron entre 33 y 42 aplicaciones de plaguicidas en tomate, utilizando 27 ingredientes activos, mientras que en pimiento efectuaron entre 36 y 45 aplicaciones, empleando 28 ingredientes activos. Asimismo, los autores identificaron que el manejo fitosanitario estuvo basado principalmente en el control químico y que, debido al elevado número de aplicaciones, en numerosos casos no se respetaban los períodos de carencia antes de la cosecha (Rodríguez-Quispe, Ortiz-Oblitas, & Castillo-Valiente, 2023).
Estos resultados no demuestran por sí mismos la ausencia de una adecuada zonificación agroecológica, pero sí evidencian la elevada dependencia de insumos fitosanitarios que puede caracterizar determinados sistemas de producción cuando la presión biótica supera la capacidad de regulación natural del agroecosistema.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (IPPC) reconocen que la correcta selección del sitio de producción constituye uno de los componentes esenciales del Manejo Integrado de Plagas (MIP), ya que permite reducir la incidencia de organismos nocivos y disminuir la dependencia del control químico (FAO, 2022; IPPC, 2021).
3.6.2 Mayor consumo de insumos y costos de producción
La incompatibilidad agroecológica no solo incrementa el uso de plaguicidas. Frecuentemente también exige mayores cantidades de fertilizantes, agua de riego, energía para bombeo, infraestructura de protección, reguladores de crecimiento y labores culturales destinadas a compensar limitaciones ambientales.
Desde el punto de vista económico, estos insumos representan costos adicionales que reducen la eficiencia global del sistema productivo. En consecuencia, dos territorios que obtienen rendimientos semejantes pueden presentar rentabilidades muy diferentes debido al volumen de recursos necesarios para alcanzar dichos resultados.
Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto de creciente escasez hídrica, aumento del costo de fertilizantes, mayores exigencias de inocuidad alimentaria y fortalecimiento de políticas orientadas hacia una agricultura climáticamente inteligente.
Tabla 7
Indicadores complementarios para evaluar la eficiencia agroecológica de los sistemas productivos
| Dimensión | Indicador | Unidad | Finalidad |
| Productividad | Rendimiento | t/ha | Evaluar productividad |
| Sanidad | Aplicaciones de plaguicidas | Nº/campaña | Medir presión fitosanitaria |
| Agua | Consumo hídrico | m³/t | Medir eficiencia |
| Fertilidad | Fertilizantes | kg nutrientes/ha | Dependencia de insumos |
| Costos | Costo fitosanitario | S/ha | Evaluar impacto económico |
| Ambiente | Intensidad de uso de plaguicidas | kg i.a./ha (o EIQ) | Riesgo ambiental |
| Competitividad | Margen bruto | S/ha | Integrar productividad y costos |
Nota. Elaboración propia. Los indicadores propuestos complementan la evaluación tradicional de productividad y permiten valorar la compatibilidad agroecológica de una actividad productiva con el territorio donde se desarrolla.
3.6.3 Implicancias para la planificación agropecuaria
Los antecedentes expuestos permiten concluir que la zonificación agroecológica no debe entenderse únicamente como una herramienta para incrementar la productividad agrícola, sino como un instrumento para optimizar la eficiencia integral de los sistemas productivos.
Orientar las principales cadenas agropecuarias hacia territorios donde las condiciones naturales reducen la incidencia de plagas y enfermedades, favorecen el equilibrio biológico y disminuyen la necesidad de insumos externos puede generar beneficios simultáneos en términos económicos, ambientales y sanitarios.
En consecuencia, la planificación agropecuaria debería incorporar, además de los indicadores tradicionales de producción y rendimiento, variables relacionadas con la sostenibilidad técnica de los sistemas productivos, entre ellas el número de aplicaciones fitosanitarias por campaña, el consumo de agua por tonelada producida, la intensidad de fertilización, el costo fitosanitario por hectárea y la eficiencia energética del proceso productivo.
La incorporación de estos indicadores fortalecería la evaluación territorial propuesta en la presente investigación, permitiendo identificar no solo dónde un cultivo produce más, sino también dónde lo hace con menor dependencia de insumos externos y con un mayor equilibrio entre productividad, rentabilidad y sostenibilidad ambiental.
3.7 La especialización territorial como estrategia de desarrollo
El análisis precedente no implica que los cultivos deban permanecer exclusivamente en sus territorios históricos.
La innovación tecnológica constituye un componente esencial del desarrollo agrícola y ha permitido ampliar considerablemente las oportunidades productivas del país.
No obstante, la planificación pública debe distinguir entre dos objetivos diferentes:
- incrementar la producción nacional;
- fortalecer el desarrollo territorial.
Ambos objetivos no siempre evolucionan de manera simultánea.
Por ello se propone incorporar el concepto de Especialización Agroecológica Territorial, entendido como la orientación estratégica de las inversiones públicas y privadas hacia aquellas actividades que expresan el mayor potencial productivo, económico, social y ambiental dentro de cada región natural.
Bajo este enfoque, el éxito de una política pública no se mediría únicamente por toneladas producidas, sino también por su capacidad para:
- incrementar el ingreso regional;
- fortalecer cadenas de valor;
- generar empleo;
- conservar recursos genéticos;
- reducir desigualdades territoriales;
- incrementar la resiliencia económica del territorio.
3.8 Propuesta de un Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT)
Con el propósito de incorporar la dimensión territorial dentro de la planificación agropecuaria, se propone desarrollar un Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT).
Este índice permitiría evaluar el grado de correspondencia entre las actividades agropecuarias desarrolladas en un territorio y su potencial agroecológico.
El IEAT no pretende reemplazar los indicadores tradicionales de productividad, sino complementarlos incorporando variables económicas, sociales y ambientales.
Tabla 8
Variables propuestas para el Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT)
| Dimensión | Indicador propuesto | Fuente potencial |
| Aptitud agroecológica | Compatibilidad entre producto y región natural | IGN, INIA |
| Productividad | Rendimiento por hectárea o unidad animal | MIDAGRI |
| Rentabilidad | Valor bruto de producción por hectárea | MIDAGRI |
| Empleo | Empleo generado por unidad productiva | INEI |
| Competitividad | Participación en mercados y valor agregado | MIDAGRI, PROMPERÚ |
| Conservación | Uso sostenible del territorio y biodiversidad | MINAM, INIA |
| Participación de Puno en la producción nacional de quinua (2024) | 36,7 % | MIDAGRI (2025) |
Nota. El índice constituye una propuesta metodológica de esta investigación y requerirá validación mediante información estadística oficial.
El desarrollo del IEAT permitiría orientar la inversión pública hacia aquellas actividades capaces de maximizar simultáneamente la productividad, la competitividad y el bienestar territorial, superando la visión tradicional basada exclusivamente en el crecimiento de la producción nacional.
4. Propuesta metodológica para una nueva planificación agropecuaria basada en la especialización agroecológica territorial
4.1 La necesidad de un cambio de paradigma
Los capítulos anteriores demuestran que el Perú posee una extraordinaria diversidad agroecológica y un amplio potencial productivo distribuido entre sus ocho regiones naturales. Sin embargo, también evidencian que la planificación agropecuaria continúa fundamentándose principalmente en variables administrativas, presupuestales o productivas, mientras que la dimensión territorial permanece insuficientemente incorporada dentro del proceso de toma de decisiones.
En la actualidad, la evaluación de las políticas agrarias se concentra en indicadores como superficie sembrada, producción, rendimiento, exportaciones o ejecución presupuestal. Estos indicadores resultan indispensables para medir el desempeño sectorial; sin embargo, presentan una limitación importante: no permiten determinar si los recursos públicos están fortaleciendo o debilitando la especialización productiva de los territorios.
Esta investigación plantea que la competitividad futura del agro peruano dependerá no solamente del incremento de la producción nacional, sino de la capacidad del Estado para orientar sus intervenciones hacia aquellas actividades donde cada territorio posee ventajas agroecológicas difíciles de replicar.
En consecuencia, se propone incorporar un nuevo enfoque metodológico denominado Especialización Agroecológica Territorial (EAT).
Los instrumentos propuestos no sustituyen los sistemas nacionales de información existentes, sino que incorporan una dimensión territorial actualmente insuficientemente considerada en la planificación agropecuaria.
4.2 Concepto de Especialización Agroecológica Territorial
La Especialización Agroecológica Territorial constituye un modelo de planificación mediante el cual la inversión pública, la investigación, la innovación, la infraestructura y los servicios agropecuarios se orientan prioritariamente hacia aquellas actividades que expresan simultáneamente el mayor potencial:
- biológico;
- económico;
- social;
- ambiental;
- competitivo;
- dentro de cada región natural.
Bajo este enfoque, la planificación deja de responder únicamente a la pregunta:
¿Qué puede producirse?
para responder una pregunta mucho más estratégica:
¿Qué actividad genera el mayor desarrollo sostenible para este territorio?
Este cambio modifica profundamente la lógica tradicional de planificación agrícola.
No se trata únicamente de incrementar toneladas producidas.
Se trata de maximizar simultáneamente:
- ingreso rural;
- productividad;
- empleo;
- valor agregado;
- conservación del patrimonio genético;
- sostenibilidad ambiental;
- competitividad internacional.
4.3 Principios propuestos
La metodología propuesta se sustenta en seis principios.
Principio 1. Máxima expresión agroecológica
Cada actividad deberá desarrollarse prioritariamente en aquellos territorios donde exprese su mayor potencial productivo.
No basta demostrar que un cultivo puede producirse.
Debe demostrarse que representa la mejor alternativa para dicho territorio.
Principio 2. Especialización territorial
Cada región natural deberá consolidar un conjunto de actividades estratégicas capaces de convertirse en el eje de su desarrollo económico.
Ello permitirá fortalecer cadenas de valor, investigación, infraestructura especializada y economías de aglomeración.
Principio 3. Diversificación inteligente
La especialización no implica monocultivo.
Cada región deberá mantener sistemas diversificados compatibles con sus condiciones ecológicas, reduciendo riesgos productivos y climáticos.
Principio 4. Equidad territorial
Las decisiones de política pública deberán considerar simultáneamente:
- productividad nacional;
- desarrollo regional.
El incremento de la producción nacional no deberá lograrse a costa del deterioro económico de otras regiones.
Principio 5. Sostenibilidad
Toda expansión productiva deberá respetar:
- disponibilidad hídrica;
- capacidad del suelo;
- biodiversidad;
- servicios ecosistémicos.
Principio 6. Adaptación dinámica
La especialización territorial deberá actualizarse periódicamente incorporando:
- cambio climático;
- innovación tecnológica;
- mercados;
- nuevas variedades;
- disponibilidad de agua.
4.4 Instrumentos de planificación
La implementación de la Especialización Agroecológica Territorial requiere desarrollar un conjunto de instrumentos técnicos que complementen los sistemas actuales de planificación agropecuaria.
Se proponen cinco instrumentos nacionales.
Tabla 9
Instrumentos propuestos para la planificación agroecológica territorial
| Instrumento | Objetivo | Actualización |
| Atlas Nacional de Especialización Agroecológica | Identificar el potencial productivo de cada región natural | Cada 10 años |
| Base Nacional de Aptitud Productiva | Integrar información climática, edáfica, hídrica y productiva | Permanente |
| Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT) | Medir el grado de correspondencia entre la producción y el potencial territorial | Anual |
| Observatorio Nacional de Especialización Productiva | Monitorear cambios en la distribución territorial de las cadenas productivas | Permanente |
| Informe Nacional de Especialización Agropecuaria | Evaluar resultados e identificar riesgos de desplazamiento territorial | Anual |
Nota. Elaboración propia.
Estos instrumentos no sustituyen las estadísticas oficiales del MIDAGRI ni los sistemas nacionales existentes; los complementan incorporando una dimensión territorial que actualmente no se analiza de manera sistemática.
4.5 Criterios para priorizar la inversión pública
La inversión pública agropecuaria debería incorporar un análisis previo de especialización territorial antes de financiar proyectos de gran magnitud.
Para ello se propone evaluar cinco criterios.
Tabla 10
Criterios de evaluación territorial para proyectos agropecuarios
| Criterio | Pregunta de evaluación | Indicador propuesto |
| Aptitud agroecológica | ¿El territorio presenta las mejores condiciones naturales para la actividad? | IEAT |
| Competitividad | ¿La actividad genera ventajas económicas sostenibles? | Valor agregado/ha |
| Impacto territorial | ¿Fortalece el desarrollo económico regional? | Empleo e ingreso regional |
| Sostenibilidad | ¿Respeta los límites ambientales del territorio? | Indicadores ambientales |
| Sustitución productiva | ¿El proyecto afecta negativamente otra región especializada? | VTNC (Valor Territorial No Capturado) |
Nota. El VTNC constituye un indicador contrafactual que estima el valor económico potencial que una región históricamente especializada podría dejar de captar cuando una política pública favorece el desplazamiento territorial de una cadena productiva. Su finalidad es complementar la evaluación económica tradicional incorporando la dimensión territorial.
Como complemento a dichos criterios, se propone incorporar el Valor Territorial No Capturado (VTNC), entendido como un indicador de apoyo para estimar la redistribución territorial del valor económico asociada a proyectos de reconversión o expansión productiva. Este indicador no busca restringir la innovación tecnológica ni la movilidad de las actividades agropecuarias, sino proporcionar información adicional para identificar posibles efectos sobre las regiones históricamente especializadas y facilitar la adopción de medidas de mitigación o reconversión productiva cuando corresponda.
Este último criterio constituye uno de los principales aportes metodológicos de la investigación.
Actualmente los estudios de inversión pública evalúan rentabilidad económica, impacto ambiental y viabilidad técnica.
Sin embargo, generalmente no analizan si una nueva intervención puede provocar la pérdida de competitividad de otra región del país.
4.6 Principio de Sustitución Productiva Equivalente
Con base en el análisis desarrollado en el Capítulo III, se propone incorporar un nuevo principio para la planificación agropecuaria.
Principio de Sustitución Productiva Equivalente
“Ninguna política pública, incentivo económico, programa de innovación o inversión estatal debería promover el desplazamiento masivo de una actividad agropecuaria estratégica desde su región natural de origen hacia otro territorio sin asegurar previamente que la región desplazada disponga de una alternativa productiva capaz de generar niveles equivalentes o superiores de empleo, ingreso, valor agregado y desarrollo territorial.”
Este principio no limita la libertad económica.
Tampoco impide la innovación tecnológica.
Su propósito consiste en evitar procesos de empobrecimiento territorial derivados de decisiones públicas adoptadas únicamente con base en indicadores nacionales de producción.
4.7 Hacia un Sistema Nacional de Especialización Agroecológica
Como evolución natural de esta propuesta, el Perú podría desarrollar progresivamente un Sistema Nacional de Especialización Agroecológica, concebido como un marco técnico de apoyo a la toma de decisiones y no como una nueva entidad pública.
Este sistema tendría cinco funciones principales:
- integrar información agroecológica, productiva y económica;
- elaborar escenarios prospectivos para las cadenas agropecuarias;
- identificar riesgos de pérdida de especialización territorial;
- orientar la investigación, la innovación y la extensión agraria hacia las ventajas comparativas de cada región;
- proporcionar información técnica para la formulación de políticas públicas y proyectos de inversión.
Su funcionamiento aprovecharía las capacidades existentes del MIDAGRI, INIA, SENAMHI, ANA, CEPLAN, INEI, IGN y los gobiernos regionales, evitando duplicar competencias institucionales.
4.8 Conclusiones generales
- El presente estudio demuestra que la extraordinaria diversidad geográfica del Perú constituye una ventaja competitiva que aún no ha sido plenamente incorporada dentro de la planificación agropecuaria nacional.
- La clasificación de las regiones naturales de Pulgar Vidal ofrece una base científica adecuada para orientar una política de especialización territorial que complemente la organización político-administrativa vigente.
- La principal innovación conceptual consiste en reconocer que el éxito de una política agrícola no debe medirse únicamente por el incremento de la producción nacional, sino también por su capacidad para fortalecer el desarrollo económico de los territorios donde cada actividad alcanza su mayor potencial biológico, económico y social.
- La adopción de un enfoque de Especialización Agroecológica Territorial permitiría orientar de manera más eficiente la inversión pública, fortalecer las cadenas productivas regionales, conservar el patrimonio genético y reducir las desigualdades territoriales, contribuyendo a una agricultura más competitiva, resiliente y sostenible.
- Recomendaciones
- Incorporar la variable región natural como unidad complementaria de análisis en la planificación agropecuaria nacional.
- Desarrollar un Atlas Nacional de Especialización Agroecológica basado en información oficial georreferenciada.
- Construir una Base Nacional de Especialización Productiva que integre estadísticas del MIDAGRI, INEI, INIA, IGN y otras entidades.
- Validar el Índice de Especialización Agroecológica Territorial (IEAT) mediante proyectos piloto en corredores agroproductivos representativos.
- Incorporar en la evaluación de proyectos de inversión pública un análisis de impactos sobre la especialización territorial y el riesgo de desplazamiento de actividades estratégicas.
- Promover proyectos piloto de especialización agroecológica en corredores productivos representativos, con el fin de validar la metodología propuesta antes de su implementación nacional.
PUEDE DESCARGAR PPT: El Perú nunca decidió qué debía producir cada región… y ese puede ser el mayor error de su política agraria:
Referencias bibliográficas
- Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2022). Panorama de los territorios rurales en América Latina y el Caribe. CEPAL.
- Correa-Núñez, G. H., & Rojas Jaimes, J. (2022). Uso de plaguicidas no autorizados en alimentos agrícolas primarios, Perú (2011–2018). Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú.
- FAO. (2018). The State of Food and Agriculture 2018: Migration, Agriculture and Rural Development. Food and Agriculture Organization of the United Nations.
- Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2017). The State of Food and Agriculture: Leveraging Food Systems for Inclusive Rural Transformation. FAO.
- Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2019). The State of the World’s Biodiversity for Food and Agriculture. FAO.
- Instituto Geográfico Nacional. (s. f.). Las ocho regiones naturales del Perú. https://app4.ign.gob.pe/capitulos/cuatro/regiones.php
- Instituto Nacional de Innovación Agraria. (INIA). (Diversas publicaciones técnicas sobre cultivos andinos y amazónicos). https://www.gob.pe/inia
- Krugman, P. (1991). Geography and Trade. MIT Press.
- Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. (MIDAGRI). (2025). Anuarios de estadísticas de producción agropecuaria. https://www.gob.pe/institucion/midagri/colecciones/5149-anuarios-estadisticas-de-produccion-agropecuaria
- Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. (MIDAGRI). Compendio anual de producción agrícola. https://www.gob.pe/institucion/midagri/informes-publicaciones/2730325-compendio-anual-de-produccion-agricola
- Ministerio del Ambiente. (2014). Quinta Comunicación Nacional del Perú ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Gobierno del Perú.
- Perroux, F. (1955). Note sur la notion de pôle de croissance. Économie Appliquée, 8, 307–320.
- Porter, M. E. (1990). The Competitive Advantage of Nations. Free Press.
- Pulgar Vidal, J. (1987). Geografía del Perú: Las ocho regiones naturales del Perú. PEISA.
- Ricardo, D. (1817/2004). On the Principles of Political Economy and Taxation. Dover Publications.
- Rodríguez-Quispe, S. P., Ortiz-Oblitas, O., & Castillo-Valiente, J. R. (2023). Evaluación del impacto ambiental de los pesticidas utilizados para el control de plagas en los principales cultivos hortícolas en el valle de Chancay-Huaral, Lima.
- Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (SENASA). (2025). SENASA capacita a productores en prácticas adecuadas para cosechar alimentos sin residuos de plaguicidas.
- World Health Organization, & Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2026). Pesticide residues in food: Report 2025. Joint FAO/WHO Meeting on Pesticide Residues (JMPR).