- Mediante un avanzado mapeo cardíaco, especialistas curaron una compleja arritmia que ponía en riesgo la vida de asegurado.
El corazón de don Rolando siempre estaba debilitado por una arritmia ventricular severa que agotaba sus fuerzas, peor aún a sus 85 años de edad. Hoy, gracias a una proeza tecnológica y humana realizada por la Unidad de Electrofisiología del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud, este adulto mayor puede sonreír a la vida con mayor seguridad.
Su anomalía era una extrasístole ventricular muy frecuente que estaba destruyendo la función de su corazón. El desafío era mayor porque la arritmia se originaba en una zona crítica rodeada de arterias y venas vitales.
Don Rolando Medina siempre dice que los seres humanos somos como las abejas: cada esfuerzo personal alimenta el mismo panal. Ahora, a sus 85 años y rodeado del amor de su hija y nietos en San Juan de Lurigancho, es su propio “panal” familiar el que celebra un milagro médico.
Intervención de alta precisión
“Tuvimos que intervenir a milímetros de las arterias que irrigan todo el corazón. Gracias a la planificación con imágenes tomográficas y ecografía intracardíaca, pudimos mapear el órgano en detalle y realizar una ablación (quemar el tejido dañado) con precisión milimétrica”, explicó el Dr. Jael Fernández Prado, coordinador de la Unidad de Electrofisiología.
El procedimiento, que duró una hora y media, se realizó con el paciente despierto y sin necesidad de realizar incisiones mayores o abrir el pecho. “En otros lugares, por su edad y el deterioro de su corazón, quizás jamás lo hubieran intervenido. Aquí se dio la oportunidad de curarse”, expresó el especialista.




De la sala a casa
La pericia del equipo multidisciplinario —integrado por electrofisiólogos, anestesiólogos, cardiólogos y enfermeras— permitió que Rolando saliera de sala en condiciones óptimas. Gracias al uso de dispositivos de cierre vascular que sellan la arteria inmediatamente, el paciente pudo recibir el alta al día siguiente de la operación.
“Es un excelente equipo. Mientras me intervenían, me conversaban para subirme la moral. Mi agradecimiento total al doctor Fernández, al Hospital Almenara de EsSalud”, manifestó.
A la vanguardia
Este caso es un ejemplo del crecimiento de la Unidad de Electrofisiología del Hospital Almenara, que proyecta realizar este año cerca de 400 ablaciones de alta complejidad.
Con tecnología de punta, el hospital trata desde pacientes jóvenes hasta adultos mayores en situaciones críticas, consolidándose como un referente nacional en el tratamiento de enfermedades del ritmo cardíaco.
Con estas acciones, la actual gestión de EsSalud, que preside el doctor Luis Rosales Pereda, reafirma su misión de proteger la vida de sus asegurados en todas las etapas, combinando la innovación científica con la calidez humana.

